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Atletismo

La maratón original, en versión malagueña

Escrito por ElDesmarque

Domingo, 12 Noviembre 2017 16:48
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Juan Navarro, con el estadio Panathinaikos al fondo.

Historia y leyenda se funden en el origen de la maratón. Los 42.195 metros de la prueba señera del atletismo de fondo hunden sus raíces en la Grecia clásica. Se alude al soldado Filípides como el héroe que recorrió la distancia desde Marathon a Atenas para comunicar una victoria bélica de los griegos sobre los persas para caer muerto, exhausto, poco después.

Anualmente se celebra en la capital griega desde hace 35 años la llamada Athens Authentic Marathon, que remite a la original y va cogiendo auge. No tiene la trascendencia de Nueva York, Boston, Londres o París pero es inigualable en cuanto a simbolismo. Y allí estuvo este domingo un malagueño, Juan Navarro Arias, periodista de 34 años, que quiso experimentar y sufrir en persona esa maratón primigenia. No le fue nada mal, bajó su marca personal en su cuarta vez en la prueba hasta colarse entre los 300 primeros atletas de los más de 14.000 que acabaron. 3 horas 11 minutos y 17 segundos fue su tiempo oficial, ocho segundos en tiempo real.

El malagueño ha corrido desde niño -"sólo he faltado una par de veces a la Carrera Urbana por fuerza mayor", afirma-, pero en los últimos años ha ido extendiendo distancias y mejorando entrenamientos a medida que era más difícil quedar con los amigos para jugar al fútbol. De manera autodidacta y aprendiendo con la experiencia, ha ido mejorando marcas, más de media hora desde que empezó. Tras correr en los dos últimos años en Sevilla, Málaga y Gran Canaria (tras la suspensión del año pasado en Málaga), Navarro marcó en rojo la prueba de Atenas, ciudad que le cautivó cuando la visitó en 2007 para la mítica Final Four del Unicaja. Los motivos fueron variados. "Había un pellizco personal por aquella experiencia, me apetecía que la primera fuera de España fuera allí, en un sitio tan histórico. También porque leí el libro de Murakami en el que cuenta en qué piensa mientras corre. Él hizo desde Atenas a Marathon, al revés, y me contagió las ganas de hacerlo", relata el runner malagueño, que desde aquel 2007 se convirtió en aficionado al Panathinaikos. El pasado viernes pudo verle ganar en El Pireo en el derbi ateniense en la Euroliga. "Soy del Málaga y del Unicaja, pero desde que vi cantar en el OAKA a miles de tíos "Málaga, Málaga" en aquella Final Four el PAO es mi equipo europeo", puntualiza.

Con molestias en las últimas semanas y en Atenas desde el miércoles, Navarro llegó a Grecia con dudas físicas. La prueba de Atenas es un paso hacia la próxima Maratón de Málaga, a principios de diciembre, donde espera rondar las 3 horas en un recorrido más favorable que el heleno, donde esperaba estar sobre 3:20, que relata a continuación. "Tenía la carrera muy estudiada. La salida es en un estadio casi rural, cerca de Marathon, que realmente no es ni una ciudad. Son casas al lado de la carretera, con vecinos muy humildes volcados con la prueba, un ambientazo. Llegamos desde Atenas en autobuses que salen desde las 5:45 a las 6:15 de la mañana, lo que obliga a levantarse antes de lo habitual para comer", relata el malagueño: "Es una prueba dura, da idea de que no se ha bajado de 2 horas y 10 minutos nunca en la prueba masculina. Este año vinieron corredores de primera fila pero no pudieron conseguirlo. Daba viento de cara hasta el último tercio, que ya se entra en Atenas".

Más o menos el plan de carrera era "salir a 4:15 el kilómetro en los 10 primeros kilómetros, del 10 al 20 a 4:30, del 20 al 32 sobre 5:00. De ahí al final es el famoso muro, que tiene una explicación no sólo psicológica, sino fisiológica, las reservas del cuerpo que se agotan porque no está preparado. En Canarias lo noté y hubo un momento en que no podía más. Aquí tuve un bajón en una cuesta abajo, pero conseguí mantenerme en 4:30 y hacer mi mejor marca", contaba desde el mismo estadio Panathinaikos, también conocido como Kallimármaro (mármol hermoso, por su construcción) el malagueño. La sede de los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, en 1896, también punto de llegada de la maratón de los Juegos de 2004, impresiona. "Había hecho el día antes el tramo final del recorrido, pero realmente es espectacular hacer la llegada. Doblas y ves la meta, es un momento muy emotivo y sentimental", relata.

Otro punto emotivo de la carrera se produce en los primeros compases. "El camino es por una autovía casi siempre, pasas por distintos núcleos muy modestos, con la gente volcada. En el kilómetro 5 se pasa por delante de una rotonda. La noche anterior se enciende un pebetero en honor a la batalla de las Termópilas y hay como una montaña de tierra. Allí se desplaza la gente y entregan a los corredores ramilletes de olivos con lazos blancos, es muy emotivo. Además, es el único momento del circuito en el que no es línea recta y te cruzas con los primeros de la carrera, ves cómo vuelan los de la élite, es bestial", prosigue Navarro, agradado por la organización de la prueba: "La Feria del corredor es imponente, en el que fue pabellón de taekwondo de los JJOO de 2004, en El Pireo, hay dos pisos con todas las firmas deportivas. En otras está sólo la marca patrocinadora de la prueba, aquí están todas. La organización es muy buena, hay 11 cajones de salidas distintos por marcas, un punto de avituallamento cada 2.5 kilómetros, que es un pasada... Todo muy bien".

Los Juegos Olímpicos se originaron como un solución política para que los pueblos que estaban en guerra en la Grecia Clásica demostraran su fuerza ahí y no en la batalla. Se celebraban en el antiguo estadio, sobre el que está construido el Panathinaikos actual. Allí es el punto final de la Athens Authentic Marathon, contada esta vez con piernas y ojos malagueñas.

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